Hace más de 150 años, en lo que ahora es el magnífico barrio de La Recoleta, sólo se contaban unas pocas casas (nada de mansiones o palacetes), el convento perteneciente a los monjes recoletos y una bella Iglesia a cuya sombra descansaban los cadáveres de los menesterosos. A pocos metros, en las barrancas que daban al Río de la Plata, se estacionaban las…